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14/2/24

La búsqueda de la elusiva Rheged

Mapa del Hen Ogledd hecho por el usuario de Wikimedia Notuncurius.

La isla de Gran Bretaña en la llamada Edad Oscura está repleta de reinos obscuros, de escasa incidencia en el registro histórico, que sucumbieron rápidamente a las invasiones sajonas, y de las que quizás solo conservamos un nombre, un rey, y una fortaleza. Tal es el caso, por ejemplo, de los reinos de Gododdin, Elmet o Dumnonia. Todos estos reinos, aunque de escasa importancia en la gran escala de la historia política de la isla, dejaron su marca, y podemos tener la certeza de caminar donde antaño sus habitantes caminaron. El reino de Rheged, que existió entre el siglo VI y VII, es parecido a estos. Igual que Elmet o Gododdin, era parte del “Viejo Norte”, el Hen Ogledd, que definimos en el anterior artículo. Conocemos a algunos de sus monarcas, Urien, Owain, Rhun y Royth; así como a la princesa Rienmelth, esposa del rey Oswiu de Bernicia (m. 670). Este matrimonio se ve, habitualmente, como el fin de Rheged, quedando definitivamente sometido a los nuevos reinos sajones, aunque la falta de fuentes respecto al final del reino de Urien no nos ofrece confianza en sus aspectos políticos. La mayor diferencia de Rheged con los demás reinos del “Viejo Norte” es que, ni aparece en los anales irlandeses, ni en fuentes galesas o inglesas, ni sabemos dónde estaba.

Algunos historiadores suelen situar Rheged en el Fiordo de Solway (“Solway Firth”), pero ninguna fuente temprana sitúa verdderamente Rheged. La situación de Rheged en este contexto, así como los siguientes ejemplos, se han convertido en factoides sin la solidez necesaria, pero el romanticismo alrededor de Urien les ha dado especial supervivencia tanto en el mundo académico como en la memoria colectiva. A continuación, presentaremos los argumentos habituales para dicha identificación, y los motivos por los cuales no son argumentos tan sólidos o plausibles como siempre se planteó.

El Fiordo de Solway actúa a modo de frontera natural entre Inglaterra y Escocia.

Ni Taliesin, en sus poemas sobre Urien y Owain, ni Beda, en su historia propagandística de Northumbria, nos ofrecen certeza sobre el reino. La principal prueba que justifica su situación en Solway es un poema del siglo XII del príncipe Hywel ap Owain Gwynned, donde menciona que viajó hacia Caer Lliwelydd (la actual Carlisle), “hasta la tierra de Rheged”. Esto puede significar tanto que los galeses del siglo XII veían Rheged en las inmediaciones de Carlisle, o que Rheged era entendido, simplemente, como un lugar muy lejano. Teniendo en cuenta las implicaciones legendarias del Hen Ogledd y de Rheged en particular esta suposición no parece descabellada, sobre todo teniendo en cuenta que el padre de Hywel, Owain, recibió su nombre en honor al hijo de Urien y al héroe artúrico Owain (Sir Yvain en los romances franceses), lo que puede mostrarnos cierta reverencia a estos personajes en su familia. Hay que recordar también que, si bien los galeses plenomedievales podían tener fuentes que hoy no tenemos, estaban escribiendo esos versos 600 años después de la muerte de Urien.

Este poema, junto a diversos topónimos que aparecen en los poemas de Taliesin pero que no tienen una identificación clara, sirvieron durante años para situar Rheged en lo que hoy es Cumbria. Esta identificación toponímica responde meramente a la oralidad de las palabras, como en el caso de Dunragit, una pequeña aldea en Dumfries and Galloway, al Sur de Escocia, que es traducido por ciertos autores como “Fuerte de Rheged”. La geografía del lugar, así como su inexistencia en fuentes previas al siglo XVI, dificultan su identificación, pues no cuenta con las grandes alturas rocosas usadas por los hombres del Norte (los “Gwŷr y Gogledd”, en galés), como Alt Clut o Dun Eidyn.

Un poema falsamente asociado a Taliesin menciona un lugar “tra merin reget”, “más allá, mar, Rheged” en galés, interpretado como “más allá del mar de Rheged” por Sir Ifor Williams, uno de los más importantes filólogos galeses del siglo XX. Sin embargo, “merin” aparece en otros escritos significando “extranjero”, por lo que puede traducirse como “extranjera Rheged”, “transmarina Rheged” o “Rheged tras el mar”, no necesariamente “tras el mar de Rheged”, añadiendo peso a que el autor del poema quería enfatizar la lejanía de Rheged. Sir Williams veía en este pasaje otro argumento para la identificación de Rheged con el Fiordo de Solway, pero nada del texto parece indicar una asociación con dicha región.

Sir Williams también interpretó la auténtica poesía de Taliesin: en el poema “Gweith Gwen Ystrat” (“batalla de Gwen Ystrat”) traduce “kyfedwynt y gynrein kywym don” como una referencia al río Eden, en Cumbria, cerca de Carlisle, viendo las últimas dos palabras como alteraciones de “rywin idon”, “río Eden”. Dr Graham Isaac, un filólogo contemporáneo, está en desacuerdo con Williams, que llega a rechazar que este poema sea una auténtica composición de Taliesin, viendo en este pasaje una referencia bélica.

Retrato de Owain Gwynedd de Hugh Williams (1909). El padre de Hywel ap Owain fue un importante rey galés, que se enfrentó en arduas campañas contra el rey inglés Enrique II.

Taliesin también menciona una residencia de Urien: Llwyfenydd. Este lugar se asocia habitualmente al río Lyvenett en bases etimológicas más sólidas que los anteriores ejemplos, pero igualmente hipotético. La arqueología alrededor del Lyvenett no ha dado los frutos esperados por los defensores de la Rheged de Solway: no hay pruebas de habitación de los siglos inmediatamente posteriores a la retirada de Roma, ni ninguna residencia real. La defensa de Lyvennet como la residencia de Urien, pues, descansa principalmente en su cercanía a Carlisle y al valle del Eden, además de la etimología.

Por último, tenemos que volver a analizar el caso particular de Cathraeth. En el anterior artículo mencionamos la aparición de este topónimo en dos fuentes: el Y Gododdin, y en la poesía de Taliesin; asociado en ambos casos a batallas, solo relacionado con Urien en el segundo caso. Thomas Williams defendería que ambos lugares serían distintos, siendo el segundo la frontera de Rheged con los sajones. La identificación habitual de Cathraeth es Catterick, un pueblo en North Yorkshire, algo que debilitaría la proposición del Solway como Rheged, tanto por la lejanía entre ellos como con la frontera antural de los Peninos. La reconciliación de ambos lugares es compleja, y nos hace replantearnos tanto la geografía clásica de Rheged como de los orígenes de Urien y, por supuesto, la validez de la fórmula Cathraeth=Catterick.

Una forma de racionalizar esto es asumiendo que Cathreath era el territorio original de Urien, que cruzaría los Peninos para conquistar el Fiordo de Solway, denominado Rheged, una asunción fantasiosa. Si asumimos que ambas Cathraeth son la misma, algo que haremos en diferencia con el anterior artículo, surgen nuevas cuestiones. El Y Gododdin, posiblemente compuesto y escrito en el siglo VII, es nuestra mejor fuente sobre esta batalla, que enfrentó a fuerzas del reino de Gododdin, centrado alrededor de Edimburgo, contra fuerzas inglesas, probablemente de Bernicia. Aneirin, el compositor de este poema, sitúa el fuerte en la frontera del reino que le da nombre, y no hace mención alguna a Urien, por lo que quizás sea una composición posterior o anterior a su reinado.

La identificación de Cathraeth como una posición de frontera entre el reino escocés de Gododdin y los ingleses (en la versión más antigua no se especifica el enemigo más allá de que eran ingleses) dificulta su pervivencia en Catterick, que de hecho yacía en el territorio del reino de Deira, más al Sur. Si esta batalla verdaderamente ocurrió en la moderna Catterick, no se trataría de una pequeña escaramuza o una batalla por venganza, como se presenta en el poema, sino una campaña militar prolongada que no solo viajaría 100 millas al Sur, sino que tendría que tener el beneplácito del reino de Bernicia, sin duda la potencia dominante del momento y que pareció ser el mayor enemigo de Urien y su dinastía. Esta campaña sería una pesadilla logística y diplomática, a la que el poema no hace ninguna referencia, mencionando simplemente que los guerreros de Gododdin “cruzaron su frontera”.

El actual castillo de Edimburgo descansa sobre el posible centro de poder del antiguo reino de Gododdin.

Catterick=Cathraeth, por tanto, no tiene peso más allá del filológico. La búsqueda de Cathraeth, basándonos en la mención de la frontera, debe hacerse en la frontera de Lothian con Bernicia, quizás alrededor de Tweeddale, entre los ríos Tyne y Tweed. Si aceptamos que la Cathraeth de Urien y la del Y Gododdin son la misma podemos ver, en dicho poema, la única evidencia clara de la situación de Rheged.

En esta historiografía de la geografía del legendario Urien nos encontramos, por tanto, con hipótesis construidas sobre otras hipótesis, solo aceptadas por la aceptación acrítica de la primera de ellas. Si Hywel ap Owain veía Rheged en Carlisle, afirmación ya dudosa como tal, tenemos que confiar ciegamente en su versión, y buscar etimologías que apoyen su visión en los alrededores de Cumbria y el Fiordo de Solway. Pero la realidad es que, con las fuentes que tenemos, no podemos saber dónde estaba Rheged. A partir de esto nos surgen dos preguntas. La primera es la más obvia: ¿dónde no estaba Rheged?, pero también tenemos podemos ¿qué era Rheged? Esta pregunta no la exploraremos en este artículo, pues no siento que podamos responderla actualmente, pero es importante destacar que, en interpretaciones recientes, se ha planteado que Rheged no tiene por qué haber sido un reino como tal, sino un pueblo (similar a los túatha, o clanes, irlandeses) o un gobierno que aglomerara varios subreinos, que podría relacionarse con la aparente preeminencia de Urien frente a otros Gwyr y Goggled.

El Norte de Bretaña estaba ocupado, en tiempos de Urien, por varios reinos atestiguados en las fuentes. Alrededor de Edimburgo encontramos Gododdin, en el estuario del río Clyde encontramos Alt Clut, entre Clydesdale y Selkirkshire encontramos Goddeu, al este encontramos el reino sajón de Bernicia, en Kelso encontramos el reino de Calchfynydd, en el valle de Ayrshire encontramos Aeron (en ocasiones asociado con Urien, siendo un posible vecino de Rheged). Los vacíos en el mapa que nos encontramos serían, entonces, Carlisle, un centro de poder establecido en el período post romano (pero de jefe desconocido), Dumfries and Galloway, las tierras entre el Tweed y el Clyde, el Fiordo de Solway y el valle del Eden.

La asociación de Taliesin de Urien con Goddeu, un lugar que podemos relacionar etimológicamente con Kilncadzow en South Lanarkshire pero que no tiene tampoco una identificación clara, nos permite situar Rheged un lugar que ofrece una posición céntrica entre Alt Clut, Gododdin y Bernicia; nos puede hacer ver este vacío en las fuentes como Rheged. Sin embargo, esto puede hacerse también con el resto de lugares, como hemos visto en los párrafos anteriores. Si quitamos a Urien de Carlisle y el Solway, ¿qué tenemos en esos lugares? Lo mismo que en Tweeddale, Kilncadzow y Dumfries and Galloway: un vacío historiográfico que nuestras fuentes actuales no son capaces de rellenar.

Recientemente, las excavaciones arqueológicas en Trusty’s Hill, en Dumfries and Galloway, han hecho a sus investigadores pensar que se han encontrado con la elusiva Rheged, pero las verificaciones de estas cuestiones escapan del propósito de este artículo. Lo aquí expuesto no son más que los resúmenes de estudio de un aficionado, que no han de tomarse como guías directas, y solo queríamos mostrar la fragilidad de las fuentes y la facilidad de crear gigantes con pies de barro historiográficos en la búsqueda de un pasado fundacional tanto de la leyenda artúrica como de la nación galesa. 

Bibliografía:     

  • Clarkson, T. (2012), The Men of the North: The Britons of Southern Scotland. Birlinn.
  • Koch, J. T. (2018), The Celtic Heroic Age. Celtic Studies Publications.
  • McCarthy, M. (2011), The kingdom of Rheged: a landscape perspective. Northern History, XLVIII, pp. 9-22.
  • Rouse, R.; Echard, S.; Fulton, H.; Rector, G.; Fay, J. A. (2017). The Encyclopedia of Medieval Literature in Britain. John Wiley and Sons.
  • Williams, T. (2023), Lost Realms. William Collins

16/12/23

Un héroe artúrico en la poesía de Taliesin: Urien de Rheged.

"Finding of Taliesin", Henry Clarence White, 1876

En la tierra que hoy conocemos como Gran Bretaña, cuyos habitantes suelen ser llamados “anglosajones”, antaño la habitaban otras gentes, que hablaban una lengua emparentada con el galés y el irlandés, y que nunca dejaron morir la memoria de sus más feroces guerreros y de los versos de sus más virtuosos poetas. Hablamos de los britanos gentes que, suelen ser caracterizadas como bárbaras, de pieles tatuadas de azul y de una religión pagana violenta de druidas y sacrificios en los bosques a demonios cornudos. Es la tierra en la que autores modernos se imaginan habitó el legendario rey Arturo y sus más fieles caballeros. Muchos autores modernos, como Bernard Cornwell, ven a este monarca como un caudillo pagano que se enfrentó a los sajones que invadían la Britania post romana, tan salvaje y pagana como la prerromana. Los autores medievales, como Geoffrey de Monmouth en el s. XII, recuperaron al personaje para crear un pasado heroico de los cristianos de Britania. En este artículo pretendo presentar a un personaje de la Materia de Bretaña que, si Taliesin, no nos miente, vivió y reinó en el reino perdido de Rheged.

Este personaje es Urien, Uryen, Uriens o Uryens, dependiendo de la adaptación de su nombre, y viviría en el Hen Ogledd, “el Viejo Norte”, la región de Inglaterra inmediatamente anterior al muro de Adriano. Su reino, Rheged, se ubicaría en la región de Cumbria, alrededor del Lake District, donde se hablaba el cúmbrico, un dialecto del galés antiguo, en cuyas fronteras encontraríamos a la elusiva Cathraeth. Los otros reinos de la región serían Goddodin, Elmet y Strathclyde; todos ellos de una historicidad mucho más segura que Rheged. Por no abarcar más de lo necesario no daremos un contexto histórico ni en las fuentes arqueológicas que, en los últimos años (con la excavación de Trusty Hill), nos dan derecho a esperanzarnos con algún día encontrar la Rheged histórica. 

El Viejo Norte, como nos muestra el poema trágico Y Goddodin, atribuido al legendario poeta galés Aneirin, se convirtió en el lugar del pasado heroico para los galeses alto y bajo medievales, siendo el escenario de muchos de sus posteriores poemas épicos, y el punto de origen de las genealogías de sus reyes. Dicho poema, según John T. Koch, sería compuesto en el siglo VII y, por tanto, sería contemporáneo a la batalla de que narra, que guarda mucha relación con nuestro Urien: la batalla de Cathraeth. La datación de Koch es polémica, pero está comúnmente aceptado que este texto es, por lo menos de manera oral, tan antiguo como el siglo séptimo de nuestra era.

Mapa del Hen Ogledd hecho por el usuario de Wikimedia Notuncurious

A Taliesin, uno de los primeros poetas en galés, pero de historicidad dudosa, se le atribuyen varios poemas dedicados a Urien. En ellos, recogidos en el Llyr Taliesin (Libro de Taliesin), el autor elogia a Urien de Rheged como un gran general, generoso con su pueblo, y buen cristiano, al menos para los estándares de la época. Es en estos poemas se narra otra batalla de Catraeth. En ambas los britanos se enfrentan a los anglos y sajones de lo que posteriormente sería Northumbria, pero en el Y Goddodin como atacantes y vencidos y en el Llyr Taliesin como atacados y vencedores, dirigidos por nuestro Urien.

La datación de los relatos de Taliesin es un tema peliagudo, siendo solo algunos de dichos escritos considerados como auténticas composiciones de los siglos sextos y séptimo, es decir, obra del propio Taliesin. Los demás son producciones posteriores y aparecen mezclados en la única compilación que tenemos de la obra, datada del siglo XIV. Por suerte para la existencia de Urien, sus poemas son considerados auténticas producciones contemporáneas.

Volviendo sobre Cathraeth, este lugar habitualmente se ha asociado con la ciudad moderna de Catterick basándose en análisis toponímicos enrevesados (pero perfectamente plausibles para la Britania de la Edad Oscura), pero Thomas Williams, basándose en los estudios de Oliver J. Padel, defiende una toponimia más simple, que explica que existiesen dos batallas de mismo nombre pero de resultados radicalmente distintos: cat (batalla) + traeth (costa), “la costa de la batalla”, o “battle-shore” en inglés. Williams asocia, así, este lugar, como un río, una barrera natural que separaría Rheged de los territorios de los sais, los sajones. Para Urien dominar Cathraeth sería motivo de gloria, pues representaba el control de la frontera contra los invasores, pero no significa que debía ser necesariamente una ciudad o fortaleza. Esto se aplica también al Y Goddodin, creando dudas sobre la ubicación de ambas batallas, que no tienen por qué haber sido ni siquiera en la misma Cathraeth ni en la moderna Catterick, muy alejada de los confines clásicos de Rheged para haber sido controlada por Urien (se asocia a la antigua Cataractonium).

Habiendo introducido brevemente el Viejo Norte y las principales fuentes con las que trabajamos para estudiar a un Urien histórico, pasaremos a hablar de nuestro “soberano victorioso en batalla, y rico en ganado” (“battle-victorious, cattle-rich sovereign”, como se le presenta en los poemas del Llyr Taliesin). En estos poemas, Taliesin elogia a Urien como un gran guerrero, protector de Rheged, y cuyas hazañas militares trajeron la prosperidad al reino. Uno de los elogios dice así:

“Neither one settlement nor the second

 can give protection from him

There would be no famine

with the spoils all about him”

En general, parece haber traído de sus campañas grandes y ricos botines, considerados la razón de la prosperidad de Rheged. Taliesin menciona en uno de los poemas que “it is you that I have chosen, though I am not your own” (Arise, Reget, glory of kings), y en otro escribe “wealthy defender of Aeron, who delights greatly in poets and deer” (The Spoils of Taliesin, Poetry for Urien). Si leemos al poeta como el auténtico escritor de los textos, entenderemos que Urien, como rey de Rheged, no solo usaría sus botines para evitar hambrunas, sino para atraer poetas y que estos canten sus hazañas y elogios.

En textos posteriores, como en la Historia Brittonum, un texto del 829/830 producido en Gales que plasma diferentes tradiciones britanas medievales, aunque con un objetivo religioso moralizante que nos impide tratarlo como fuente imparcial; aparece Urien. En esta referencia a nuestro personaje también se menciona a otros tres reyes del Hen Ogledd: Rhydderch, Gwallog y Morcant. Estos cuatro monarcas se enfrentarían a los sajones de lo que sería Northumbria, donde destacó Urien como gran líder militar, para ser luego asesinado por Morcant, por ser el mejor de todos ellos a la hora de hacer la guerra. Además, el texto trata posteriormente a Rhun ap Urien, el hijo de Urien que, tras la muerte de su padre, convierte a los northumbrios al cristianismo.

Esta sección de la obra, que trata en detalle el Viejo Norte, parece derivar de producciones previas hechas por cumbrios, y su inclusión parece responder al interés galés de relacionarse con estas dinastías en las genealogías regias, lo que explica su similitud con la tradición poética. La parcialidad hacia Urien, según John T. Koch, responde a que la creación de este pasaje habría sido en un monasterio fundado por el propio rey o por sus descendientes (reales o no: los galeses gustaban de darse ascendencias legendarias).

Otro texto del siglo IX hace referencia a la muerte de Urien: los poemas reunidos en el Canu Llywarch Hen. Llywarch sería, según las genealogías, un pariente del rey de Rheged que, a su muerte, se le encargó cargar con su cabeza. No especifica el motivo de su muerte, pero se puede asumir que fue en batalla por la actitud del poema. Los temas son similares a los de Taliesin, destacando la generosidad del rey con los poetas y su habilidad para hacer la guerra. La última parte dice así:

“My arm has been caused to tremble. My breast is made to heave. My heart has been broken. I carry a head that carried me”.

Estos poemas no tienen la antigüedad del Llyr Taliesin, habiendo sido compuestos (probablemente) en el siglo noveno (igual que la Historia Brittonum) por un monje de Powys y conservados en el Libro Rojo de Hergest.

Rhun ap Urien sería uno de los hijos de Urien, pero el monarca tuvo otro hijo que, igual que él, trascendería el folklore galés y se convertiría en un personaje clave del ciclo artúrico: Owain, conocido en francés como Yvain o Ywain. Fue protagonista también de poemas de Taliesin, a veces luchando junto a su padre y otras veces en solitario, derrotando a un sajón conocido como Fflamddwyn (“Portador de la Llama”). Ambos personajes aparecen en Triadas Galesas, textos de folclore que relacionan diversos personajes históricos o legendarios, un género muy popular en la producción literaria galesa probablemente por facilitar la memorización a los bardos. En el folclore preartúrico su papel es eclipsado por el de su padre, pero en la tradición artúrica Owain superará a su padre en importancia, tras 500 años a su sombra.

Sir Ywain y su león enfrentándose a un gigante. Ascott R. Hope (1877).

La inclusión de Urien en el ciclo artúrico no será tardía: aparece por primera vez, bajo en nombre de Urian, en la Historia Regum Britanniae, de Geoffrey de Monmouth, obra publicada en 1136 que dará comienzo al ciclo medieval de narrativa artúrica basándose tanto en la Historia Brittonum como en folclore galés relacionado con el legendario rey. En esta obra Urien pasará desapercibido: fue un rey del Norte, de Lot específicamente, cuya propiedad legítima le será restaurada por Arturo. Tras esta breve aparición, su hijo, Owain, será transformado en Sir Yvain por Chrétien de Troyes, convirtiéndose en uno de los personajes más importantes de toda la tradición literaria.

Su padre, sin embargo, tendrá que esperar al ciclo Lancelot-Grial, o la Vulgata, del siglo XIII, para convertirse en un personaje prominente. En este ciclo Urien sería el marido de Morgana, hermanastra de Arturo, y rey de “Gorre”, un lugar de difícil identificación (si es que alguna es posible) pero que, pese a ello, suele asociarse al Norte de Britania, igual que su mítica Rheged. En Le Morte d’Arthur, de Thomas Mallory (s. XV) se mantiene esta tradición, pero en ella Morgana trata de asesinar a Urien a causa de un infeliz matrimonio. Pese a la generosidad mostrada en la poesía tradicional, Urien es representado, desde la Vulgata, como un rebelde y un enemigo de Arturo, pese a convertirse posteriormente en su aliado y en el padre de uno de sus principales caballeros.

Ninguna de las obras del ciclo artúrico son útiles para la Historia, siendo todas ellas producciones literarias basadas pero enormemente distancias del folclore galés. Ni siquiera el rey Arturo, pese a los deseos de muchos estudiosos durante siglos, puede considerarse un personaje histórico, siendo un personaje eminentemente mitológico similar a Fionn mac Cumhail. Urien de Rheged, sin embargo, es aceptado como un personaje histórico gracias a los versos de Taliesin, uno de los escritos conservados más antiguos de toda Britania, pero que sigue bajo constante escrutinio por nuevos estudiosos interesados en la Edad Oscura de Britania. Además, frente a los monstruos fantásticos a los que Arturo se enfrentaba en sus tradiciones más antiguas, Urien se enfrenta a unos enemigos muy reales: sajones. Su inclusión en la leyenda artúrica responde a la expansión de esta, tanto en popularidad como en alcance, adoptando muchos personajes “históricos” y absorbiendo, con el tiempo, leyendas anteriores, como Tristán e Isolda, una tradición narrativa de origen no artúrico.

Tanto Urien como Rheged dependen enteramente de la poesía de Taliesin. No hay ninguna otra mención contemporánea, y la datación de dichos poemas es compleja: los poetas galeses se caracterizaron durante siglos por escribir con un lenguaje arcaizante. Su historicidad depende de la antigüedad de los poemas, y la antigüedad de dichos poemas depende de la historicidad del monarca. Sin embargo, el consenso académico sigue aceptando su datación en el siglo VI, y en esos poemas, pese a las eternas dudas sobre nuestro monarca rico en ganado y victorioso en batalla, podemos ver los ecos de las canciones que sonaron en los salones de señores de la guerra de una época pasada.

“And until I grow old

in the dire compulsión of death’s allotment

I shall not be happy

unless I praise Urien”

Bibliografía:

  • Breeze, A. (2015), Urien Rheged and Battle at Gwen Ystrad. Northern History, LII.
  • Echard, E.; Rouse, R. (ed.) (2017), The Encyclopedia of Medieval Literature in Britain. John Wiley and Sons, Ltd. 
  • Green, T. (2007), Concepts of Arthur. Tempus.
  • Koch, J. T. (2018), The Celtic Heroic Age. Celtic Studies Publications.
  • Williams, T. (2023), Lost Realms. William Collins

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